En el triángulo de tu espalda deposito mi vida, es donde mi espiritualidad consigue la paz tan ansiada. No te muevas mucho que estoy derramada en tu espalda, sintiendo sensibles temblores de tu cuerpo, le dicen latidos, o son tuyos, o son el eco de los mios. Estoy aislando de mi cabeza los típicos comentarios que dice la gente para tener de que hablar.Dejo al fin de dar vueltas para poder descansar, respirar, plantearme el rumbo errado, y hasta quizá, oce a corregirlo. Le regalé un viaje sin regreso a la tristeza y que la felicidad sea mi sombra pero no detrás de mi. Todo para hacer de la vida una fiesta sobre tu espalda...u otros lugares de tu cuerpo.
Ní·

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