"En esa madrugada no vi advertencias, tan solo, las ganas de transformar mis rasgos más ocultos, confesándolos con mis sentidos. Quise cruzar esa calle, Para ver que me esperaba del otro lado, y no cruce sola, me tomaste de la mano, y me acompañaste. Cruzamos muchas calles pisando fuerte en cada senda peatonal. Escribimos con cada paso, con cada baldosa dejada atrás, renglones de una historia eterna. Tenemos cientos de almas a nuestros lados, pero nadie nos rodea según nosotros. Ciegos a lo que no queremos ver, solo vos y solo yo. Las lunas de soledad quedaron tiempo atrás, ahora se vienen cuartos de noches de amor, y plagas de sueños nocturnos que cumpliremos de día si así lo planteamos. Somos plagio de un cuento, de algún libro que decidió abrir sus páginas y dejar libres sus letras para que juguemos con ellas."
Ní·

No hay comentarios:
Publicar un comentario