sábado, 24 de mayo de 2008

Cual mesa redonda


[...]"Antes de tomar tal decisión, me miré al espejo completamente desnuda en la soledad de mi habitación. Eramos mi cuerpo, mi mente, mi alma, mi corazón y yo. Cual mesa redonda debatimos si estábamos listos para declarar el si.
No era cosa de todos los días enamorarme, pero si lo sería de toda la vida, y así debimos los cinco integrantes de mi ser separar ciertos tips.
Empezamos por el miedo a perder, era certero que al tomarte de la mano me adjudicaría una ganancia total.
Después, el cuerpo propuso auyentar el pudor y el tabú. No obviamos el deseo que influyó en la decisión. Estaba lista para mostrarme como ante nadie y poner en vos toda mi pureza sin temblar.
Mi cabeza presentó sus planes de proyectos y optamos por dejar de lado al pasado para emplear cada idea en el.
El corazón se sonrojó al admitir que estaba disolviendo la vergüenza para ser sincero en cada palabra que confiese por más tonta que parezca.
Frente al espejo mi alma permanecía escuchando y asentía con la cabeza.Le pregunté si se sentía insegura y respondió con cátedra que estaba dispuesta a dejarse cuidar sin objeciones.
Así fue que los cinco concretamos el paso.




Ní·

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